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miércoles, 21 de febrero de 2018

¡¡¡Cuidado!!! Niña y Niño este 2018 en México

Las condiciones irán cambiando paulatinamente hasta presentarse una sequía típica entre fines de marzo y julio (durante la transición La Niña a El Niño-neutral), para llegar a una condición de lluvias normales a partir de fines de agosto, informó David Alberto Salas de León, investigador del Instituto de Ciencias del Mar.


México / ciberpasquinero

El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indica que las precipitaciones para el trimestre enero-marzo de 2018 será de 9,24 y 44 por ciento por debajo de la media histórica nacional para ese período en las regiones noroeste, norte y oeste del país.
Al respecto, el Centro de Predicción Climática de la Administración del Océano y la Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) informó que durante enero de 2018 en el territorio mexicano se sintieron los efectos de La Niña, pero se espera una transición de este fenómeno al de El Niño en la temporada de marzo a mayo.
Este estado de transición La Niña– El Niño dificulta las predicciones de lluvias a nivel global para México, pero las condiciones prevalecientes de La Niña en estos dos primeros meses de 2018 hacen que se tengan precipitaciones en algunos lugares del norte del país, así como en regiones de Chiapas.
Estas condiciones, sin embargo, irán cambiando paulatinamente hasta presentarse una sequía típica entre fines de marzo y julio (durante la transición La Niña a El Niño-neutral), para llegar a una condición de lluvias normales a partir de fines de agosto, informó David Alberto Salas de León, investigador del Instituto de Ciencias del Mar.
El también integrante de la Academia Mexicana de Ciencias dijo que, en cuanto a la temporada de huracanes, el Centro de Predicción de Huracanes de Londres pronostica 15 ciclones para el Atlántico, lo cual podría contribuir al ingreso de humedad al país desde el Golfo de México y el Caribe. Para el Pacífico, el número de huracanes no será muy diferente a los de un año El Niño – neutral, ya que inicialmente estará un poco más frío de lo normal.

 Entendiendo a La Niña

La Niña es parte de un evento o fenómeno climático que consiste en la disminución de la temperatura de la capa superficial del océano Pacífico (la capa superficial del océano va de la superficie hasta 200 metros de profundidad aproximadamente). Este patrón se produce o es resultado de un incremento en la intensidad de un sistema de vientos que circulan en el planeta conocidos como vientos alisios que van de este a oeste en el Pacífico, lo que resulta en una disminución de la temperatura en la zona intertropical de este océano, el más grande del mundo.
Algunos autores consideran que La Niña es la fase fría de una oscilación térmica del Pacífico, la fase cálida es El Niño, la cual se manifiesta como un aumento de la temperatura de la capa superficial del océano Pacífico.
La energía necesaria para transformar un gramo de agua del estado líquido al gaseoso recibe el nombre de calor latente de evaporación. El calor latente de evaporación depende en forma considerable de la temperatura bajo la cual se produce la transformación. 
El calor latente disminuye al aumentar la temperatura; es decir, a mayor temperatura se forma más fácilmente vapor y, por lo tanto, nubes. 
Al estar el océano más frío, como en el caso de La Niña, se requiere de mayor energía para que el agua se evapore y forme nubes, de esta manera es que durante eventos de este fenómeno se produce menos vapor, menos nubes y menos lluvias del lado este del Pacífico, explicó el doctor en oceanología.
El ecuador termal de la Tierra es una banda que recibe la mayor cantidad de radiación del Sol y, debido al movimiento del planeta, este oscila del trópico de Cáncer al trópico de Capricornio, área conocida como zona de convergencia intertropical. Durante La Niña en la zona de convergencia intertropical se intensifican los vientos hacia el oeste y se enfría el océano ocasionando que disminuya la formación de vapor y las lluvias.

Los efectos en el país

El trópico de Cáncer es un círculo imaginario trazado alrededor del globo terrestre, paralelo a la línea del Ecuador, y es justamente la parte norte de la zona de convergencia intertropical que atraviesa nuestro país lo que hace que el territorio tenga un régimen de lluvias en el norte diferente al del sur. 
En el norte se tiene un patrón de lluvias de invierno, mientras que en el sur es de verano-otoño. En México, por su posición, no se presenta una marcada estacionalidad, se indica, más bien, una temporada de secas, la cual va de noviembre a mayo, y una de lluvias, de junio a octubre.
Durante La Niña las condiciones de lluvia se parecen a la época de sequías. Las aguas cálidas se concentran en el Pacífico ecuatorial oeste, cerca de Oceanía, donde producen alta evaporación y fuertes lluvias; mientras que en el este (del lado de América), el agua es fría, con poca formación de nubes y bajas precipitaciones. En México, La Niña ocasiona mayor cantidad de lluvias en la parte centro y sur, mientras que en el norte del país se produce una oscilación entre lluvias y sequías.

Pronósticos

Así, en lo que resta de febrero se prevé una lluvia acumulada de 11.6 milímetros (mm) a nivel nacional, cifra menor al promedio mensual, que es de 17.4 mm, de acuerdo con la climatología 1981-2010, informó el SMN, dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
En cuanto a regiones, en Hidalgo, Oaxaca, centro de Veracruz, norte de Puebla y sur de San Luis Potosí y Nuevo León, se estiman acumulados mensuales mayores al promedio.
En contraste, se prevén condiciones menores al promedio en la Península de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Durango, Nayarit, Zacatecas, Aguascalientes, Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Colima, Guerrero, Morelos, Ciudad de México, Tlaxcala, sur de Chiapas, norte de Nuevo León y Tamaulipas.
Respecto a temperaturas, se pronostica que las mínimas sean más frías de lo habitual en el oriente de Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Puebla, Chiapas, Península de Yucatán, noroeste de Guerrero y sureste de Oaxaca. 
En comparación, se prevén más cálidas que el promedio mensual en la Península de Baja California, Sonora, occidente de Chihuahua, Durango, Zacatecas, Jalisco, Hidalgo, Estado de México, sureste de Guerrero, noroeste de Oaxaca y sur de Campeche.

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martes, 20 de febrero de 2018

La educación en la era del conocimiento

El inmenso desarrollo de la ciencia y la tecnología, particularmente de la segunda mitad del siglo XX ha incrementado sustancialmente la capacidad productiva de los países desarrollados y ha dado origen en América Latina a procesos particulares de concentración de riqueza y de formación de pequeños grupos de poder ligados con el capital extranjero



Zacatecas, Conacyt / ciberpasquinero

No hay una universidad o una academia para todos los tiempos; la educación superior se encuentra en constante transformación al igual que las sociedades, afirma la doctora Nydia María Castillo Pérez, docente investigadora de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
Es por ello que, mediante sus trabajos de investigación, se introduce en esa nueva era donde se trastocan valores, formas de conocer, aprender y vivir. Expone que la calidad de las propuestas en materia de políticas educativas y de las que efectúen los maestros, constituye la piedra angular susceptible de asegurar que la juventud pueda asumir esos nuevos retos y encontrar los caminos necesarios para insertarse en esta nueva sociedad.
"En las últimas dos décadas, los cambios sociales, económicos, científicos y tecnológicos han sido de gran trascendencia. Prácticamente la sociedad global ha cambiado de era; no se trata de cambios simples sino de una nueva era en la que surge una nueva visión filosófica del mundo en el contexto de la sociedad globalizada y de la emergencia de la sociedad del conocimiento", sostiene Castillo Pérez, miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Autora de tres libros y diversos artículos de investigación, Nydia María Castillo Pérez es docente investigadora de tiempo completo en la maestría de investigaciones humanísticas y educativas (MIHE), de la UAZ, en donde labora desde 1999, así como perfil deseable del Programa para el Desarrollo Profesional Docente (Prodep).
Su trabajo está orientado a la educación superior y el impacto que tiene en el desarrollo de la sociedad y la cultura, sobre todo la relación de su calidad con los nuevos perfiles o requisitos a nivel del mercado de trabajo y profesiones, con el fin de que los egresados de carreras universitarias puedan ejercer cambios cualitativos de fondo en la sociedad.

Distribuir la riqueza
Señaló que desarrollo no es solo crecimiento económico, sino ser capaces de distribuir la riqueza de forma colectiva y el crecimiento de manera equitativa, con direcciones precisas, en los polos que más necesitan esa inversión. "Así estaremos aportando para tener mejores condiciones; pero ello requiere un plan de desarrollo estratégico de la academia".
El inmenso desarrollo de la ciencia y la tecnología, particularmente de la segunda mitad del siglo XX, dijo,  ha incrementado sustancialmente la capacidad productiva de los países desarrollados y ha dado origen en América Latina, incluido México, a procesos particulares de concentración de riqueza y de formación de pequeños grupos de poder ligados con el capital extranjero.
Esto es importante entenderlo para poder responder a por qué ahora en América Latina encontramos que hay tantos niveles de exclusión, tantos sectores sin oportunidades de estudio o de encontrar un trabajo que les permita vivir dignamente o costearse los gastos de una vivienda, alimentación y todo lo que concierne a una calidad de vida con un nivel acorde al derecho que tiene el ser humano.

Desempleo
Añadió que debido a un desequilibrio entre las carreras que se estudian y la calidad de los estudios, en comparación con los niveles de desarrollo de grandes, medianas y pequeñas empresasd. debemos revisar lo que se está proponiendo como carreras y el contenido de las mismas en las universidades para mantener el equilibrio social. Hoy más que nunca la universidad debe de ser creativa e innovadora bajo las condiciones de la demanda e infraestructura requerida de la sociedad.
Es importante aprender a ser, ya no es solamente aprender a conocer sino aprender a ser en un nuevo contexto mundial; a ser ciudadanos del mundo, sin perder por ello las raíces culturales y la identidad nacional. 
En ese sentido yo diría que debemos aprender a navegar en aguas globales en donde la brújula será el conocimiento y el ancla que nos ayudará a movernos en esas aguas planetarias es la identidad nacional. Nuestra identidad nacional hoy se ve supeditada a grandes desafíos.
Tener mayor apertura, capacidad de inclusión, de tolerancia a la diversidad; pero por otro lado también debemos saber quiénes somos, de dónde venimos y cuál es nuestra identidad, que debe también abrirse a la diversidad. 
Estos pilares son esenciales para saber quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos. Esto nos obliga a estudiar esta nueva realidad en la que vivimos, ya que todos somos actores principales.
Señaló que se puede incentivar la producción científica y tecnológica de México creando mejores condiciones de desarrollo, motivando el proceso de internacionalización académica; es decir, que haya intercambios de investigación y conocimiento, estancias de profesores en las universidades de otros países en función de una planificación estratégica. 
No se trata de hacer turismo sino de fortalecer las instituciones, de permitir que se movilicen aquellos que requieran ir a lugares donde puedan aprender más y, así, aumentar su producción científica y tecnológica.
Indicó que urge buscar que las universidades cumplan con las necesidades de la sociedad que les da origen y vida. 
En cuanto a los estudiantes, hacer cambios con currículos integrales y flexibles, mejorar la infraestructura requerida, otorgarles libertad de opinar y ejercer su capacidad de elegir en torno a lo que quieren estudiar y de igual manera promover el respeto y la cultura de la diversidad. 
Se trata de crear nuevas formas de relacionarse y de innovar oportunidades. Eso tiene que ver con los procesos de la democracia, el respeto a la libertad de opinar y pensar para incrementar la capacidad de crear e innovar.

jueves, 15 de febrero de 2018

Un satélite desvela en directo el secreto de las auroras pulsantes

Después de décadas de investigación, científicos japoneses han logrado observar la cadena de eventos que originan las auroras que imiten luz pulsante en las regiones polares. 
Con la ayuda del satélite ERG se ha comprobado que unas ondas electromagnéticas, llamadas ondas de coro, dispersan a los electrones atrapados en la magnetosfera, que acaban precipitándose en la atmósfera iluminando el cielo de forma intermitente.



El satélite ERG observó las ondas de coro y los electrones, que precipitan en la atmósfera generando la iluminación auroral. En esta ilustración el norte y sur de la Tierra están, respectivamente, a la izquierda y la derecha. / ERG science team


Las auroras pulsantes se denominan así porque se iluminan de forma intermitente en las regiones polares, a diferencia de las otras auroras polares (boreales o australes) que producen vistosos arcos fijos de luz en el cielo.
Las denominadas ondas de coro dispersan los electrones, que se precipitan en la atmósfera, generando la luz intermitente de estas auroras
Ambas se producen por el choque de partículas energéticas, básicamente electrones, contra los atómos y moléculas de la atmósfera terrestre, pero en el caso de las auroras polares 'constantes' es el viento solar quien trae los electrones hasta la magnetosfera, mientras que en las pulsantes se pueden activar en cualquier momento por un mecanismo que los científicos llevan tratando de desentrañar desde hace décadas.
Ahora, investigadores japoneses han descubierto el origen de las emisiones parpadeantes de luz de estas misteriosas auroras pulsantes, que durante unos instantes iluminan decenas o centenares de kilómetros en las latitudes altas de la Tierra a unos 100 km de altura. El estudio se publica esta semana en la revista Nature.
"Lo que ocurre es que un tipo de ondas electromagnéticas que se propagan casi paralelas al campo geomagnético, denominadas ondas de coro, dispersan los electrones y estos acaban precipitándose en la atmósfera superior produciendo estas auroras", explica a Sinc el autor principal, Satoshi Kasahara, de la Universidad de Tokio. "Además, las ondas de coro acrecientan y decaen la liberación intermitente de electrones, dando como resultado la pulsación auroral".


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El satélite japonés Arase se colocó en un lugar estratégico para analizar el fenómeno auroral del 27 de marzo de 2017. / Allison N. Jaynes-Nature

Hasta ahora, no se había conseguido ninguna observación directa de este fenómeno, pero los investigadores lo han logrado gracias al satélite Arase (oficialmente conocido como ERG, Exploration of energization and Radiation in Geospace), que se colocó en la línea de campo magnético adecuada durante una tormenta auroral real, ocurrida el 27 de marzo de 2017.
De esta forma, han observado que los electrones atrapados en la magnetosfera terrestre se desplazan a lo largo de las líneas del campo magnético. Cuando estas partículas interactúan con las ondas de coro (situadas en la región ecuatorial de la magnetosfera), pueden descender por la atmósfera de la Tierra y producir la luz auroral.
 
También en auroras de Júpiter y Saturno
Según los autores, este proceso puede producirse en auroras de otros planetas del sistema solar, como Júpiter y Saturno, donde también se han detectado ondas de coro.
"Las observaciones previas de los electrones que causan estas auroras se llevaron a cabo a bajas altitudes (inferiores a 1000 km), donde se pueden ver los resultados de la dispersión de electrones, pero no comprender la causa del fenómeno", dice Kasahara. "Sin embargo, la clave estaba en observar la dinámica del plasma en la magnetosfera, muy lejos de la Tierra (aproximadamente a uno 30.000 km de altitud), donde hemos trabajado en nuestro caso" 
"El problema más importante ahora es conocer por qué las ondas de coro repiten ese impulso y freno del proceso", concluye Kasahara, que aunque ha visto muchas auroras pulsantes a través captadas por cámaras, está deseando ver una con sus propios ojos.


Libre de virus. www.avast.com